La colección #22 de Kostüme es muy buena, me fascinó por la simpleza de las prendas y por la gran carga de fundamento que conlleva. Inspirándose en Kazimir Malévich y el movimiento del suprematismo que éste lideraba, Camila Milessi y Emiliano Blanco crearon ropa increíble y ponible, reinterpretaron básicos y sorprendieron en cada una de las pasadas.
El suprematismo promovía la abstracción geométrica, buscaba la supremacía de la nada y la representación de un mundo sin objetos. Ésta idea de llegar a lo absoluto se puede ver en toda la colección, porque con mínimos recursos como pliegues, fruncidos o recortes las prendas se hacen presentes y se anuncian como innovadoras y atemporales.
La paleta de color: blanco, negro, gris y un azul violáceo (que no puedo precisar bien cuál es, ya me va a salir), que también estaba presente en los zapatos con plataforma desarrollados por Kostüme junto a Rios Benso.
"Esta temporada presenta siluetas contrastadas en prendas que se adhieren al cuerpo y se combinan con elementos sueltos, amplios, relajados. Se mezclan prendas adherentes confeccionadas con materiales como algodón y lycra, con otras suaves y livianas en voile de algodón, con tratamientos especiales de lavados que generan la apariencia de gastado y suman un efecto visual a las prendas”, señalan los responsables de marca.
En un momento dado del movimiento hay una conversación entre Piet Mondrian y Kazimir Malévich "conversan" con pinturas. Mondrian plantea que no puede haber algo más absoluto en pintura que los colores primarios y líneas rectas negras formando cuadrados.
A lo que Malévich le responde: Lo más absoluto en pintura es esto: cuadrado negro sobre fondo negro.
En esta oportunidad Malévich se quedó con la última "palabra". Y Kostüme supo hacerse eco de esa palabra.
Imágenes:
BAFWeek Oficial
BAFWeek Oficial















































